10 enero 2008

ESMÍSMAR


Algunos le llaman ´alma gemela´; otros, ´media naranja´. Nosotros le decimos ESMÍSMAR.

Este término -hay que decirlo- fue usurpado de una serie norteamericana de dinujos animados: "Futurama". En uno de sus capítulos, transmitido el año pasado en Canal 13, se hicieron las definiciones y referencias respectivas. Fue algo ingenioso y divertido que llamó la atención de bacalao, quien me lo comentó muy interesado. Desde ese momento, no hemos dejado de usarlo, para marcar una diferencia en nuestro propio lenguaje.

Esmísmar es aquel ser, hombre o mujer, que sabemos que está allá afuera (en el "mundo real"), pero que no necesariamente llegamos a conocer. Es la persona para la cual fuimos concebidos por un Ser Superior (cualquiera sea el nombre que se le asigne). Nuestra función en la vida es buscarla, para lograr una conexión emocional, espiritual, física y sexual. Es el complemento perfecto, ideal que -insisto- está destinado cósmicamente.

No sé si esto tiene algo que ver con un antiguo mito que leí alguna vez (creo que era griego), que señalaba lo siguiente: al principio de los tiempos antiguos, en los albores de la civilización, las personas eran ´seres´ conformados por dos pares de extremidades, dos cabezas y y dos corazones. Se trataba de una suerte de siameses que vivían en armonía y felicidad. Nadie más que ese ´otro inseparable´ te hacía feliz: sabía tus secretos, te confortaba, te gustaba, te hacía sentir vivo...

... Pero un día, el dios Zeus (si no me equivoco) quiso castigar a los hombres sobre la tierra, dándoles el peor de los castigos del universo: fueron separados de su ´mitad´. No conforme con eso, los hombres fueron dispersados por el mundo, en lugares remotos y antagónicos, donde sufrirían por el resto de la eternidad... solos y abandonados.

Los hombres entendieron el castigo y, para enmendar su error, comenzaron a generar nuevas comunidades, siendo personas de bien. No obstante, siempre estuvieron anhelantes de, alguna vez en la vida, pode reencontrarse con esa mitad que había sido destinada a un incierto destino. Se dedicaron a vivir, pero al mismo tiempo, a buscar aquello que tanto les faltaba...

¿Su esmísmar? Puede ser.

No recuerdo con exactitud los hechos, los nombres ni la verdadera procedencia de este mito que tanto me sedujo cuando era más joven. Lo que sí puedo decir es que me parece un modo bastante inteligente y fantástico de justificar nuestra incansable búsqueda de nuestro esmísmar en los tiempos modernos. Quizás sabemos que vagando en algún lugar está esa otra mitad de la cual fuimos despojados por herencia.

La maldición fue aún más cruel que el hecho mismo de la ablación, ya que la sentencia incluía implícitamente la posibilidad de que jamás se pudiera encontrar la otra mitad. Así, se pasaban la vida vagando, probando suerte, conociendo personas... sin resultados. ¿No es, acaso, lo mismo que ocurre hoy en día? ¿No es ésa, justamente, la razón del aprendizaje y crecimiento en las relaciones amorosas modernas?

(Texto dedicado con amor para mi esmísmar).

Rodrigo

3 comentarios:

Andreita dijo...

Deja secarme las lágrimas emocionadas primero....
[>.<]

Prosigo.

Me llama la antención ver cómo trasnmiten - ambos - ese ser parte del otro. Eso, ya sabes, me tiene muy contenta por ti y por que un rubio natural sea amigo personal :).

Es tan bonito cuando se encuentra a aquella persona perdida. Ese sentir que ya no hay nada más. Me contaron una vez de una mujercita que dejó todo tirado por esa sensación de [re] encuentro.

Me alegra saber - POR FIN!!!! - el significado de esmísmar. sin duda refleja lo que uds son, juntos, como uno.

Besote

Ah, y anda preparando los panoramas. You know.
Que feo Mariah pelando a la guatona lópez!

bacalao dijo...

si, ya era hora de revelar el significdo de la palabra sagrada.


gracias por los post.

te amo mucho



:)

Broken Mirror dijo...

Debo confesar que como adicto a las series gringas y fanatico de los monitos de la FOX la primera vez que ví la palabra escrita por uno de ustedes (creo q fue en el flog de bacalao) supe inmediatamente que era y lo encontre muy tierno y me sentí muy feliz por el señor pez hubiese encontrado su esmísmar

un gran saludo caballero

nos estamos viendo