29 marzo 2007

Eso que llaman amor... para vivir


En Chile, hoy se conmemora (iba a escribir "celebra") el día del "Joven Combatiente". Con más difusión mediática que nunca, se ha generado una suerte de sicosis por las posibles consecuencias devastadoras que podrían tener las protestas en la calle. Es de esperar que todo se trate, efectivamente, de una sobrerreacción y que no ocurran disturbios que dejen consecuencias lamentables.


La fecha, me parece, debe ser recordada como un momento que marca la tiranía del gobierno de Augusto Pinochet. El 29 de marzo de 1985, dos hermanos (Rafael y Eduardo Vergara, militantes del MIR) fueron brutalmente asesinados en una jornada de protesta. 22 años después, el recuerdo de aquella cobarde acción sigue presente en cada persona que vivió la represión del regimen militar (1973 - 1989)... sobre todo, en los padres de los muchachos, quienes han declarado a la prensa: "A nosotros nos gustaría que se respetara la vida de todos". Nobles deseos.


No quiero aprovechar la ocasión para hacer una declaración de principios ni mucho menos una (anti)apología a la dictadura de Pinichet (queda toda la historia para escribir y juzgar). En realidad, quiero resaltar una emoción que me surgió al ver la foto que hoy publico (crédito: Leandro Chávez, de La Nación). Sencillamente, me ha causado una ternura infinita; también, una mezcla de admiración por la ejemplificadora nobleza de los seres humanos; compasión, orgullo, tristeza: todo se mezca en una imagen cuyo grito se traspasa fuerte y claro a mi corazón: AMOR.


Es ésta una fotofragía que me llena de esperanza. Me hace pensar que es posible envejecer junto a alguien. No es un sueño irrealizable crecer y enfrentar adversidades junto a la persona que se ama, a quien se ha escogido de una vez y para toda la vida. ¡Qué ejemplo! Más allá del tremendo dolor por la pérdida de sus hijos (el que, como su amor, no se apagará), sobrevive en ellos la unión de sus vidas. Y eso, hagan lo que hagan; digan lo que digan, es más fuerte que los recelos y la sed de venganza.


Rodrigo.

5 comentarios:

rOdRigO dijo...

Quiero ser viejito y llegar a estar así, junto a ti ----->

rOd.

Rodrigo dijo...

La lluvia también hace que me ponga triste; y, a veces, furioso...

Andres dijo...

yo tb quiero q seamos asi y viajemos y tengamos una casa linda para descanzar.

no se enoje por la lluvia. es linda.

las protestas no, por eso si puedes enojarte, son una imbecilidad.

ñaca ñaca.

mrb

Vemod dijo...

Mi ideal es el mismo. Me encantaría encontrar a alguien con quien compartir mis metros cuadrados hasta las postrimerías, aunque dudo que alguien me soporte. Quiero creer en los ideales, pese a que la realidad cruda los derribe a machetazos...pero quiero seguir creyendo! Lindo blog, saludines

Andreita dijo...

Puchis... creo q es el deseo de todos. Quizás situaciones tan fuertes como las de los papás vergara toledo sirvan para unirse de una forma única... lo digo porque, inevitablemente, me acuerdo de la Nelly y el Orlando, mis agüelis postizos y papás de otra mirista que sí alcanzó a escapar.
Aunque cdo veo a mis papis tb siento que van pa`lla, y ahí viene el problema, porque quiero un amor como ese... así se me vaya la vida en el intento...



Ufff...
me puse media sentimentaloide parece....

recuerda que debemos consumar.... un café jejeje
besos negro rico,
por aquí tb se le extraña demasiado